Un cachorro en casa

 

 

La llegada de un cachorro siempre es motivo de ilusión, felicidad y esperanza en una casa. Esa ilusión del principio y ganas de mimar y achuchar a ese peluche nuevo que tenemos en casa, muchas veces da lugar a malcriar a nuestro cachorro que crece a un ritmo increible. Podemos parecer "madres primerizas" cuando un cachorro cae por primera vez en nuestras manos. Todos son dudas... ¿Cuántas veces tiene que comer al día mi cachorro? ¿Qué pienso será el mejor para su crecimiento? ¿Se sentirá solo si lo dejo por la noche solo? ¿ Qué hago si llora?¿Sabré enseñarle a hacer sus necesidades donde yo quiero? ¿ Qué tipo de jugetes debo comparle? ¿ Qué vacunas necesita? ¿ Será normal que sus deposiciones sean siempre blandas? ¿ Cuándo debo empezar a sacarlo a la calle?¿ Le dejo que se salude con otros perros?

 

Muchas de las decisiones que tomemos ante esas preguntas que nos surgen al principio, determinarán el caracter de nuestro cachorro en un futuro. Es importante ser guiado correctamente en esas decisiones para no criar un "perro caprichoso y consentido" que muchas veces resulta "gracioso" de ver cuando son pequeños, pero que a la larga se convierten en problemas de convivencia graves y que pueden llegar en caso extremo. si no son tratados, en el abandono del animal.

Una buena socialización es la base de todo perro equilibrado y feliz.. Y la forma más fácil, cómoda y bonita de hacerlo tanto como para nuestro perro como para nosotros, es realizarla en una edad temprana. Ya que, aunque nuestro perro es capaz de aprender y cambiar sus hábitos a lo largo de toda su vida, es mucho más difícil hacerlo cuando son más mayores y sobretodo más duro de asumir para ellos.

 

También es muy importante ante la llegada a casa de nuestro cachorro tener muy claro qué clase de perro queremos tener : Si vamos a querer que se suba a saludarnos, si vamos a querer que se suba al sofá, que conviva con niños, poder pasear con el suelto por la calle... y actuar en consecuencia a ello. Establecer unas normas mínimas desde el principio que determinen el lugar que ocupa el cachorro en nuestro hogar, designarle un sitio para sus cosas, sus cacharros de comida y agua, su cuna y, sobretodo al principio, el lugar donde queremos que haga sus necesidades.

El órden y la monotonía en los cachorros es muy importante para que aprendan a coger hábitos, sobretodo de limpieza dentro de casa, sitio  de juego y horas de comida y paseo.

Pero lo más importante de todo desde que nuestro cachorro llega a casa es sin duda la relación que tengamos con él. Crear un vínculo fuerte con nuestro cachorro es la base de una convivencia y educación correctas en el futuro, Hay que crear las bases de una amistad entre ambos para que haya una confianza y respeto mutuos. Compartir paseos, juegos, vivencias, momentos felices... todo ello contribuirá a crear un perfecto tandem en el que las correciones del futuro no serás tomadas en cuenta como tal y en donde el aprendizaje será para y por complacer al amo... a ese compañero de vida que seremos para nuestro perro :)

Laura Albert Avilés

Madrid

Diplomada por la UCM como Etologa

y Educadora canina